Sin dudas, el concepto de hegemonía de Gramsci guarda una enorme actualidad en nuestros días al ser usado en multiplicidad de situaciones y sentidos. Pero, como es de esperar, este uso asiduo lleva consigo, y ha estructurado, un vasto campo problemático sobre el asunto. Es tal la vulgarización del concepto que, en varias oportunidades, carece de fuerza explicativa. Consideramos de suma importancia retomar algunos escritos de Gramsci para (re) situar el debate, analizar el concepto y así, establecer las condiciones para discutir su continuidad y alcances.
