¿Por qué escribimos? ¿Y para qué? Amy Gilligan analiza por qué usamos publicaciones, y qué puede significar un medio "revolucionario".
Donde haya personas que se autodenominen revolucionarias, puedes estar razonablemente segurx de que habrá alguna clase de publicación. Podría ser un periódico, una revista, un semanario, un panfleto, o en estos días un sitio web. Y en los últimos años ha habido debates sobre la forma que deberían adoptar hoy las publicaciones, y particularmente sobre el rol de los medios impresos por sobre las redes sociales. Quiero ir un poco más atrás y discutir por qué como revolucionarixs desarrollamos publicaciones, y argumentar que el rol que éstas juegan para nosotrxs organizativamente es distinto de simplemente producir una versión de izquierda, o incluso socialista, de los medios hegemónicos.
La naturaleza y el enfoque particular de una publicación revolucionaria, obviamente, estará afectada por muchos factores diferentes en cada período de tiempo: la legalidad de las publicaciones revolucionarias, el estado de la lucha de clases y los movimientos de masas, el tamaño de una organización y los recursos disponibles para ella, dónde está basada la organización. Por lo tanto pienso que es importante abordar en primera instancia las cuestiones políticas sobre lo que intentamos hacer como revolucionarixs, y ver cómo las formas particulares que las publicaciones pueden adoptar encajan con esto.
¿Qué estamos intentando hacer lxs revolucionarixs?
En un nivel bastante grandilocuente, y tal vez en cierto modo crudo, estamos involucradxs en el intento de cambiar el mundo. Tenemos una comprensión colectiva de que el capitalismo necesita ser destrozado, y pensamos que la clase trabajadora representa la fuerza en la sociedad que puede hacer eso. También tenemos la idea de que un tipo de mundo diferente al actual es posible. Vemos la importancia de organizarnos colectivamente para tratar de realizarlo.
La realidad del capitalismo significa que la revolución está predestinada, en la medida en que éste no sólo contiene la "miseria del proletariado", sino al mismo tiempo "un elemento revolucionario que derribará el viejo orden". La "actualidad de la revolución", argumentó el marxista húngaro Georg Lukács, "implica entonces el estudio de cada uno de los problemas individuales cotidianos, en asociación concreta con la totalidad sociohistórica, como momentos de la liberación del proletariado".
Para mí, esto sugiere dos cosas: la importancia de elaborar alguna clase de análisis que explique cómo todas las luchas y problemas que las personas enfrentan son partes de una "totalidad" conectada, pero también la importancia de participar e intentar darles forma a las múltiples luchas que existen y demostrar en la práctica que están conectadas.
En las organizaciones revolucionarias una cosa que intentamos hacer es ganar personas para nuestras ideas y al mismo tiempo aprender de sus ideas. A la vez que intentamos influenciar en las cosas que suceden, tanto como podamos (dadas varias limitaciones), tenemos que estar aprendiendo constantemente de la clase. Sin esto, las organizaciones revolucionarias se vuelven "osificadas".
Parecería obvio, entonces, que un rol de la prensa revolucionaria es juntar reportajes de los movimientos y las luchas, compartirlos públicamente, con tantas personas como sea posible, especialmente acerca de las muchas cosas que son ignoradas por los medios hegemónicos. Esto nos permite a la vez decir a las personas las cosas que están sucediendo y aprender de lo que otrxs están haciendo para elaborar mejor un análisis totalizador. Sin embargo, para compartir reportajes de esta manera, una publicación no necesita ser revolucionaria: publicaciones como Morning Star, o Indymedia en su momento, también juegan este tipo de rol.
Andamiaje
Las publicaciones revolucionarias también pueden jugar un rol clave como "organizadoras" o como "andamiajes", un término usado por Lenin en el ¿Qué hacer?:
"Un periódico no es sólo un propagandista colectivo y un agitador colectivo, es también un organizador colectivo. En este sentido puede ser comparado al andamiaje erigido en torno a un edificio en construcción; marca los contornos de la estructura y facilita la comunicación entre lxs constructorxs, permitiéndoles distribuir el trabajo y ver los resultados comunes conseguidos por su trabajo organizado."
En la época en que esto fue escrito Lenin estaba intentando fundar el periódico Iskra. Se involucró en debates sobre por qué era necesaria una publicación de toda Rusia, y sobre el importante rol que ella podría jugar en la construcción de una organización revolucionaria, en contraposición a las publicaciones locales y a una actividad simplemente local. En parte a través de Iskra Lenin pudo convertir un conjunto dispar de células activistas dispersas por Rusia en una organización más o menos coherente. Fue capaz de ganarse la confianza de lxs activistas incorporando sus propios reportajes, con lo cual lxs activistas empezaron a verlo como su periódico.
No pienso que el rol organizativo que Lenin concebía para una publicación revolucionaria se restrinja a la tinta y el papel. Él trabajaba con lo que en esa época era una tecnología relativamente nueva, y con los medios y la tecnología que encontraba disponibles. Sin entrar en las especificidades de cómo usar exactamente los diferentes tipos de publicaciones en su rol organizativo, pienso que hoy un sitio web, por ejemplo, puede jugar el mismo rol organizativo que un periódico en 1902.
En mi experiencia, el rol de un periódico como organizador ha tendido a enfocarse en la circulación de la publicación. Esto claramente es importante. Lenin habla de que:
"una red de agentes que se forme en el transcurso del establecimiento y la distribución del periódico común no tendría que "sentarse y esperar" el llamado a un levantamiento, sino que podría desarrollar la actividad regular que garantizaría la mayor probabilidad de éxito en caso de un levantamiento. Tal actividad fortalecería nuestros contactos con los estratos más amplios de las masas trabajadoras y con todos los estratos sociales que están descontentos con la autocracia, que es de vital importancia para un levantamiento" (¿Qué hacer?)
Obviamente no estamos en una situación pre-revolucionaria, pero la actividad de reunirse para distribuir una publicación, de llevarla a los contactos, de fortalecer nuestras relaciones con ellos, puede ser útil incluso hoy. Este rol es obviamente favorecido, hasta cierto punto, si tenemos una publicación física que distribuir. En un momento en el que el 30% de lxs adultxs en los EEUU obtiene sus noticias por Facebook y un 10% por YouTube, tenemos que empezar a encarar las cuestiones sobre cómo "distribuimos" publicaciones basadas en la web, para usarlas para este rol organizativo también. Muchas menos personas que en el pasado, incluso en la izquierda, leen periódicos impresos, optando por el medio impreso para cosas que quieren conservar a largo plazo.
Corresponsales revolucionarixs
El otro costado de las publicaciones, que pienso que ha sido de alguna manera desatendido por la izquierda revolucionaria, es el rol que conseguir contenidos para una publicación (encargos y escritura) puede jugar en la construcción de una organización revolucionaria. Este tipo de actividad puede ayudar a extender su tamaño, su influencia y su prominencia tanto como distribuir una publicación. Puede jugar un rol útil (si se realiza apropiadamente) para formar continuamente a todxs lxs miembros de una organización revolucionaria, para darles confianza política, y para discutir ideas y perspectivas entre las personas dentro y fuera de la organización. Este rol es particularmente desarrollado por Hossam el-Hamalawy al discutir sobre el sitio web como organizador.
Para que este rol funcione, siento que debemos prestar particular atención a evitar el tipo de sustitucionismo que resulta de tener "periodistas" que producen la mayor parte del contenido para una publicación revolucionaria. En cambio, siento que el rol organizativo que una publicación puede jugar es mejor cumplido formando a todxs en esa organización (y fuera de ella, si es posible) para que puedan hacer reportajes, comentarios, análisis. En las publicaciones de rs21 durante el último año hemos tenido un éxito moderado con esto, sólo con menos de la mitad de lxs miembros del grupo habiendo escrito algo. También tuvimos cerca de un tercio de nuestros artículos escritos por personas que no son parte de rs21.
En el período que siguió a la Revolución Rusa, los partidos comunistas desarrollaron la idea de corresponsales obrerxs. El rol específico en Rusia era un poco diferente al de otros lugares, teniendo un "rol cultural" en la construcción de una nueva sociedad, pero había una idea general de que muchas personas de a pie deberían estar contribuyendo a las publicaciones, permitiendo a todxs aprender de las cosas que estaban sucediendo. La idea de "corresponsales revolucionarixs" es algo a lo que siento que necesitamos volver.
En un discurso dado a lxs corresponsales obrerxs en 1923 Trotsky expuso algunas ideas como base para el tipo de reportaje y cobertura que era necesario:
"Nosotrxs lxs revolucionarixs, en el área de la escritura, como en las otras, damos prioridad máxima a la voluntad de acción: cambiar algo, producir algo, lograr algo."
Lxs corresponsales revolucionarixs no están escribiendo sólo por amor al arte, o sólo para relatar lo que ha pasado, sino para hacer avanzar las ideas revolucionarias con el objetivo de cambiar el mundo.
En el mismo discurso, Trotsky hace algunas sugerencias sensatas sobre cómo puede abordarse el contenido. Habla de la importancia de que haya tanto "hecho" como "punto de vista". Necesitamos asegurarnos de que reportamos los hechos con precisión. Tiene poco sentido afirmar que una manifestación fue cinco veces más grande de lo que realmente fue: la mayoría de las personas que estuvieron sabrán que no es así y dudarán de la veracidad de las otras cosas que escribamos. Además, significa que las conclusiones políticas que se pueden extraer al leer un reportaje así serán distorsionadas, y eso puede tener implicaciones para las actividades futuras.
Sin embargo, lxs revolucionarixs no sólo están ahí como observadorxs pasivxs, reportando los hechos. Deberíamos intentar analizar la situación, proveer ideas sobre lo que hay que hacer después: inyectar un "punto de vista". Esto significa que deberíamos enfocarnos en escribir sobre las cosas en las que estamos realmente involucradxs, y sobre las que tenemos algo que decir. Hay muchas razones para eso: hacer lo contrario conduce a reportajes sin brillo, al no estar involucradx de alguna manera es más difícil hablar de lo que está en juego políticamente, extraer lecciones de un hecho. También podría conducir a dar una falsa impresión de nuestro grado de implantación en los movimientos y lugares de trabajo.
Estar involucradx, incluso de una forma tan simple como visitar un piquete, significa que tienes que desarrollar relaciones reales con otrxs activistas para obtener citas, buenas fotos y entrevistas filmadas. Significa que puedes regresar a esa gente y decir "aquí está tu protesta, tu piquete en esta publicación". Esto juega un rol al desarrollar una red en torno a una organización revolucionaria, dándonos una oportunidad de hablar de política con una capa mucho más amplia de personas y de desarrollar un intercambio de ideas.
Producir contenido para publicaciones revolucionarias es algo que todxs en una organización revolucionaria deberían poder hacer. Es probable que la mayoría de las personas no hayan hecho este tipo de cosas antes, y muchxs podrían no tener confianza para hacerlo. Tiene que haber formas variadas de apoyo a las personas para que desarrollen esa confianza, en particular en el caso de los grupos oprimidos.
Hay que pensar políticamente a quién solicitar reportajes de un evento o escritos sobre algún tópico: unx escritorx experimentadx podría producir algo que sea técnicamente mejor, o hacerlo más rápido, pero podría ser mucho más valioso para el proyecto revolucionario en su conjunto producir unx nuevx escritorx. Producir contenidos para la publicación puede ayudar a clarificar las propias ideas, ayudar a las personas a pensar sobre un tema más profundamente y darles confianza política para proponer sus ideas en las campañas y en los lugares de trabajo. En este sentido, una publicación juega un rol organizativo al formar a las personas que ya están en una organización.
¿Cómo usamos los medios de la web?
Los medios de la web, en cierta medida, resaltan el rol organizativo que las publicaciones pueden jugar en términos de "producción". En la web hay una mayor presión para conseguir contenido rápidamente, para responder a los eventos en el momento en que suceden, y las fotos y (en menor medida) los videos son cruciales. Muchas más personas hacen falta y pueden involucrarse en la producción de contenidos. Dado que las limitaciones físicas no son las mismas con un sitio web que con los medios impresos, podemos ser más abiertos en términos del estilo y la longitud, y experimentar con otros tipos de contenidos.
Comprender cómo usar mejor las redes sociales para interactuar con las personas que ven nuestros contenidos online es importante. Es importante no ver las redes sociales como separadas del "mundo real": son parte de él, pueden ser usadas para compartir enlaces, contactar a las personas para preguntarles qué piensan, particularmente si han compartido o "megusteado" algo que hemos puesto online. La mayoría de los comentarios sobre los artículos tienen lugar a través de las redes sociales más que en la propia página web del artículo. Otra cosa positiva sobre los medios basados en la web es que en realidad tenemos estadísticas bastante detalladas sobre quiénes están viendo qué publicaciones, leyendo qué artículos, cliqueando qué enlaces, lo cual puede ser útil para tener una sensación del tipo de impacto que están teniendo realmente nuestras publicaciones. Puedes vender a alguien una revista o darle un volante, ¡pero no hay garantías de que serán leídos!
No deberíamos imaginar que los sitios web y las redes sociales tienen algún potencial intrínsecamente revolucionario. Sin embargo, como revolucionarixs que queremos comunicarnos con las personas más allá de nuestras filas, debemos usarlas. Y esto significa que tenemos que pensar más acerca de cómo podemos usarlas mejor.
Una variedad de formas
Un sitio web nunca bastará por sí mismo, como tampoco lo hará una revista o un volante. Necesitamos una variedad de formas diferentes de publicaciones, apropiadas para ocasiones diferentes. Un volante de una página puede ser lo más apropiado para una manifestación grande, mientras que una revista puede ayudar a mostrar el abanico de ideas que estamos confrontando y priorizar debates y discusiones particulares. Un sitio web puede alojar un blog en vivo con fotos de todo el país en una huelga nacional, mientras que un panfleto puede significar que una sola idea pueda ser desarrollada en profundidad.
No es una cuestión de elegir, dentro de los límites de los recursos disponibles, entre una cosa u otra. Necesitamos tener un enfoque flexible a la forma que las publicaciones deben adoptar en cada instancia particular para organizar y formar mejor a las personas como revolucionarias y ganar a otras para la política revolucionaria y la idea de que podemos cambiar el mundo.
Traducido por Darío Scattolini para La Caldera
