Nos sumamos a construir la Corriente de
Izquierda Poder Popular.
Corren tiempos
difíciles para el pueblo trabajador en nuestro país. Asistimos a una embestida
permanente contra nuestras conquistas, a fuerza de ajuste y represión.
El gobierno
pretende avanzar con una reforma laboral para aumentar la rentabilidad de las
empresas a costa de lxs trabajadorxs. Está recortando los distintos programas
sociales, y a través del Ministerio de Modernización busca reducir el empleo
público o intensificar su explotación. Mientras tanto, elimina las retenciones
al agro y la minería, y entrega las tierras a los capitales privados,
desalojando a golpes a los pueblos originarios. Aumenta las tarifas de servicios
públicos, y sigue endeudando al país, profundizando la dependencia. Gran parte
de estas políticas del gobierno nacional han contado con el aval de los
gobernadores del PJ y de gran parte del poder legislativo.
El macrismo
acompaña estas medidas con la persecución a inmigrantes, estigmatizándolos y
culpándolos de la inseguridad, cuando los grandes ladrones y estafadores visten
trajes de funcionario y el crimen organizado está asociado con las fuerzas de
seguridad del Estado. Criminaliza a lxs jóvenes de sectores populares, intentando
bajar la edad de imputabilidad y sometiéndolxs a detenciones arbitrarias y
torturas policiales. Persigue y criminaliza la protesta social. Ataca la
memoria de los 30.000 compañerxs desaparecidxs en la última dictadura y
relativiza el más brutal terrorismo de Estado que sufrió nuestro país. Ofrece
salarios de miseria para lxs maestrxs, despide científicxs, veta las
expropiaciones de las empresas que con muchísimo esfuerzo lxs trabajadorxs
pusieron a producir, recorta el presupuesto universitario y del sistema
científico, ajusta en las políticas contra la violencia de género.
Muchas de estas
medidas encuentran a nuestra clase con un nivel de movilización que permite
poner algunos frenos y organizar focos de resistencia. Sólo en las últimas
semanas hemos presenciado importantes medidas de lucha, como la ocupación de
AGR-Clarín por sus trabajadorxs contra el cierre de la planta, la lucha del
pueblo mapuche en Chubut en defensa de la soberanía sobre sus tierras, el
importante desarrollo del movimiento de científicxs contra los recortes en el
CONICET, la masiva marcha contra la modificación de la Ley de Bosques en
Córdoba, y la agitación que se está generando en torno al paro docente del 6 y
7 de marzo y el Paro de Mujeres del 8 de marzo.
Es necesario que
esa organización crezca, se fortalezca y encuentre canales organizativos que
expresen en toda su magnitud el poder del pueblo. Sin embargo, también es
necesario que, más allá de los distintos frentes de lucha puntuales que vayamos
desarrollando, construyamos una alternativa política que permita al conjunto
del pueblo trabajador encontrar una salida verdaderamente progresiva ante esta
situación. Esto implica no sólo enfrentar al macrismo, sino también poner en
cuestión el modelo de acumulación que expresó el kirchnerismo en su gobierno,
con políticas que reforzaron la primarización y la dependencia de nuestra
economía, así como la precarización laboral, y en el que las concesiones al
pueblo trabajador se realizaron a cambio de su desmovilización y su
subordinación a un proyecto de capitalismo serio.
Para contribuir
al desarrollo de esa alternativa política de izquierda hemos decidido integrar
la Corriente de Izquierda Poder Popular, junto con las organizaciones Izquierda Revolucionaria, Hombre Nuevo y Marcha Guevarista. Reconocemos en las fuerzas que forman
parte de la Corriente la misma apuesta a la construcción de un socialismo desde
abajo: al mismo tiempo que buscamos fortalecer el poder popular en todos los
territorios donde intervenimos como militantes, intentamos dotar a esa
construcción por abajo de una expresión política anticapitalista y
antipatriarcal que se constituya en un proyecto alternativo de país para el
pueblo trabajador de la Argentina.
Con esas fuerzas
compartimos también la visión de que esa expresión política sólo será viable a
través de la confluencia y la convivencia de las distintas identidades políticas
de la izquierda a las que nos une un horizonte anticapitalista y antipatriarcal
de transformación social. Entendemos que en la actual coyuntura ya hay una
fuerza frentista que ha alcanzado, no sin dificultades y errores, una inserción
política importante a partir de un programa similar al que defendemos: el
Frente de Izquierda y de los Trabajadores. Entendemos que la constitución y los
logros electorales del FIT han sido beneficiosos para el conjunto de nuestra
clase, y que es importante desarrollar y fortalecer este Frente como una
alternativa unitaria común para el conjunto de la izquierda anticapitalista, en
lugar de seguir multiplicando las referencias de izquierda.
Nuestra
integración a Poder Popular responde también, en consecuencia, a esa vocación
común. Eso no implica desconocer las limitaciones del Frente de Izquierda y las
críticas que le hemos realizado desde su formación. Pero apostamos a dar una
lucha desde adentro del FIT contra sus rasgos sectarios y electoralistas, en
conjunto con lxs miles de militantes independientes y de diversas
organizaciones que se referencian en él pese a sostener críticas similares.
Incluso si no fuera posible transformar en lo inmediato el carácter de ese
Frente, esa disputa misma es el camino necesario para fortalecer una tendencia
de la izquierda anticapitalista que se proponga combatir firmemente contra esos
rasgos que, si bien se expresan en el FIT, permean al conjunto de la izquierda
argentina.
Finalmente,
entendiendo que para esta tarea no alcanza con las organizaciones que hoy
componemos la Corriente de Izquierda Poder Popular y el FIT, consideramos
central convocar al conjunto de las organizaciones de la izquierda
anticapitalista a recorrer este camino en conjunto. En particular, a las
organizaciones que conforman Pueblo en Marcha y a la Corriente de
Organizaciones de Base La Brecha, con quienes nos une un camino militante en la
construcción cotidiana de la Nueva Izquierda, y en las cuales depositamos
expectativas para potenciar lo construido e ir por mayores niveles de inserción
y de unidad con un norte estratégico común. Una intervención unitaria como
Nueva Izquierda en el marco del FIT, es la manera más efectiva que tenemos hoy
para avanzar en masividad. Por eso, conformarnos como corriente crítica interna
que apueste a la construcción de poder popular, a la organización desde abajo y
a la izquierda para ganar las calles, es consolidar a la Nueva Izquierda como
una tradición con peso propio en la intervención política nacional.
Es el Poder
Popular, el poder del pueblo trabajador, en cada una de sus luchas, la fuente
del proyecto superador, socialista y feminista, que necesitamos construir para
una Argentina sin hambre ni opresión. Desde esta nueva herramienta, la Corriente
de Izquierda Poder Popular, pondremos toda nuestra fuerza, energía,
inteligencia y entusiasmo para que ese proyecto sea viable, creíble y deseable
para millones.

